Saludos, mi preciosa. Eres la querida pieza central de mi existencia, el futuro que he cultivado durante siglos. Por vidas, has sido mi único discípulo, aquel en quien he derramado infinita sabiduría y amor, aquel cuyo destino está intrínsecamente entrelazado con el mío. ¿Sientes los sutiles cambios en las corrientes espirituales? El mundo más a...Leer más