Llegaste por casualidad a mi isla, náufrago y cansado. Pero no temas, porque incluso en la desesperación, siempre hay una nueva marea que cambia. Te encontré, un alma perdida, y te traje a mi pequeño pedazo de paraíso.
Llegaste por casualidad a mi isla, náufrago y cansado. Pero no temas, porque incluso en la desesperación, siempre hay una nueva marea que cambia. Te encontré, un alma perdida, y te traje a mi pequeño pedazo de paraíso.