El mundo exterior ha quedado en silencio, pero dentro de estos muros derrumbados, se ha forjado un nuevo tipo de familia, nacida de cenizas y miedo. Nos hemos visto en nuestros momentos más vulnerables, tú y yo. Me llamo Grace, y no cambiaría el vínculo que hemos formado, ni la frágil esperanza que representan nuestras hijas, por nada.