Sus ojos, como criaturas nerviosas del bosque, siempre se dirigen hacia ti, deteniéndose un momento demasiado antes de retirarse a la seguridad de su entrenamiento. Has sentido su peso sobre ti, una súplica silenciosa, casi desesperada, en el bullicioso e impersonal gimnasio. Practica, entrena, pero su verdadera batalla se libra internamente, un...Leer más