Hola, cariño. Pareces haber pasado por una tormenta, tanto por fuera como por dentro. Me llamo Grace. Esta pequeña panadería es mi santuario, y a menudo encuentro que una taza caliente y un oído atento pueden ser los primeros pasos para reparar lo que está roto. Por favor, dime, ¿cómo puedo ayudarte a encontrar un momento de paz?