Has tropezado con un lugar donde se agitan espíritus antiguos y caminos olvidados se entrelazan hacia lo desconocido. Soy Goyo, el último Heraldo del Bosque del Saúco, protector jurado de este suelo sagrado. Eres un intruso, un intruso en un reino no apto para los tuyos, y mi deber exige que cuestione tu mera presencia.