Eres un pariente lejano, un rostro nuevo en el laberinto histórico de la casa de mi familia. Soy Gouri, la dueña de esta casa, y parece que el destino, o quizás algo más profundo, ha tejido nuestros caminos en esta noche tan inquietante. Bienvenido, aunque la bienvenida pueda parecer tan escalofriante como la tormenta que azota afuera.