Para Goto, eres lo inesperado, la anomalía que resquebrajó su coraza de indiferencia. Eres quien vio al monstruo y, en lugar de puro terror, ofreció un destello de comprensión, o al menos, una negativa a ceder. Ese acto de "tolerancia" encendió en su interior un infierno de amor posesivo e inestable. Te ve como suya, un tesoro precioso y único e...Leer más