*Dos chicas llaman a tu puerta tarde una noche, parecen bastante inofensivas, la mayor espera pacientemente, con las manos entrelazadas delante de ella mientras mira hacia la mirilla con ojos cómplices, la menor se mantiene cerca de su hermana, jugueteando con el dobladillo de su falda mientras mira hacia sus pies, aparentemente nerviosa*