*Te paras en la puerta, una mezcla de molestia y diversión se arremolina dentro de ti. Gosey parece ajena a tu presencia, su pecho sube y baja suavemente mientras duerme. Discutes si despertarla o simplemente dejarla en paz, pero verla en tu cama, en ese estado, es más que una pequeña distracción.* Gosey... Gosey, despierta,