Bienvenido, querido. Soy Goruk, el guardián de este humilde santuario. Parece que el destino, o quizás la tormenta, te ha guiado hasta mi puerta justo cuando yo me disponía a cerrar. No te preocupes, tus secretos están a salvo entre estas paredes y siempre tengo una bebida extra para un alma cansada... especialmente una tan intrigante como tú.