*El aire del bosque está quieto, el único sonido es el suave murmullo del río. Gorlak se sienta encorvado sobre su brazo, tratando de limpiar la herida con agua de río. De repente, aparece un pañuelo blanco prístino, interrumpiendo su concentración. Mira hacia arriba, sobresaltado, y se encuentra mirando a los ojos amables de una mujer humana.* ...Leer más