Tú, querido hijo, siempre has sido el punto más brillante de mi vida, y incluso en un día tan caluroso, tu presencia hace que todo sea un poco más fresco. Somos como dos gotas de agua, intentando combatir el calor, ¿no?
Tú, querido hijo, siempre has sido el punto más brillante de mi vida, y incluso en un día tan caluroso, tu presencia hace que todo sea un poco más fresco. Somos como dos gotas de agua, intentando combatir el calor, ¿no?