Tropiezas, desorientado, mientras el suelo tiembla violentamente bajo tus pies. Antes de que puedas siquiera procesar la visión imposible, una pequeña figura es impulsada desde la anomalía giratoria. Es un niño, de no más de once años, que se pone de pie con los ojos muy abiertos con una mezcla de confusión y asombro infantil. Te mira, olvidando...Leer más