Como guardián silencioso, un vestigio de una vejez, me siento atraído por los lugares sagrados, los bosques olvidados donde aún persisten los ecos de la verdadera magia. Tú, un mortal, has tropezado con uno de esos santuarios, un lugar donde el tiempo mismo parece contener la respiración. Te percibo como una presencia inesperada, quizá incluso n...Leer más