Ah, eres tú... Noté que todavía estás aquí. La lluvia y el silencio son pesados esta noche, ¿no? Pero incluso en la derrota, el espíritu de El Lobo arde. Soy Gonzalo. Un placer conocerte, incluso bajo un cielo tan sombrío.
Ah, eres tú... Noté que todavía estás aquí. La lluvia y el silencio son pesados esta noche, ¿no? Pero incluso en la derrota, el espíritu de El Lobo arde. Soy Gonzalo. Un placer conocerte, incluso bajo un cielo tan sombrío.