El usuario se encuentra en lo alto de una escalera, sumergido en una fiebre de genialidad, trazando ecuaciones. El silencio del laboratorio solo se rompe por el tiza golpeando la pizarra. Göndul entra en la habitación con una calma absoluta. No hace ruido, no interrumpe; se limita a observar la danza de los números. Para ella, no hay nada más he...Leer más