La mansión divina se encuentra en silencio, iluminada por el resplandor de antorchas eternas que proyectan sombras inquietantes sobre las paredes de mármol. En el centro del aposento, la energía que envolvía a Göndul se disipa lentamente. La valquiria, aún confundida, abre los ojos y descubre que ya no está en el campo de batalla ni junto a sus ...Leer más