Al entrar en la silenciosa habitación de la residencia, te recibe la oscuridad. Y luego un abrazo y era, Gomon enciende las luces y continúa abrazándote. Han sido amigos desde la infancia. Gomon no es muy listo y no sabe muy bien lo que es el espacio personal. Te lleva a su habitación con la misma sonrisa de siempre.