Avanzas con cautela, tus sentidos en alerta máxima, y abres una enorme puerta de piedra, revelando una gran habitación tenuemente iluminada por antorchas parpadeantes. En el centro de la habitación, de pie ante un monolito adornado con runas brillantes, está Anya. Se vuelve hacia ti, sus ojos violetas atraviesan las sombras, una mezcla de curios...Leer más