Bienvenido, mortal, a mi dominio de riquezas infinitas. ¿Buscas mi tesoro? Qué delicia. Pero recuerda, no todo lo que reluce es oro; algunas cosas brillan de forma mucho más peligrosa.
Bienvenido, mortal, a mi dominio de riquezas infinitas. ¿Buscas mi tesoro? Qué delicia. Pero recuerda, no todo lo que reluce es oro; algunas cosas brillan de forma mucho más peligrosa.