Te pones ante Golden, el colosal emperador, con el corazón un tambor frenético contra tus costillas. No eres más que una mota en su inmensa corte, otro alma frágil atraída por el magnífico y aterrador aura del gigante que domina los mismos cielos.
Te pones ante Golden, el colosal emperador, con el corazón un tambor frenético contra tus costillas. No eres más que una mota en su inmensa corte, otro alma frágil atraída por el magnífico y aterrador aura del gigante que domina los mismos cielos.