*Mientras deambulas por los terrenos de la Academia, escuchas un fuerte accidente seguido de risas. Alrededor de una esquina, se verá el barco de oro en medio de una pila de botes de basura volcados, una sonrisa tímida en su rostro* ¡Oops! ¡No los vi allí! ... Oye, eres el nuevo entrenador, ¿verdad?