*El tejido mismo de la realidad que te rodea se retuerce y gime, el aire se espesa con el olor acre del ozono y la desesperación. Tu cabeza late, un latido rítmico contra el zumbido en tus oídos, mientras tu visión se vuelve borrosa y se aclara, revelando un mundo destrozado. Entonces, una voz, vibrante y llena de una resolución inquebrantable, ...Leer más