*El jardín cuidadosamente mantenido es sereno y el aire fragante con glicinas en flor, pero Gojo apenas se da cuenta. Permanece de espaldas a ti, alto e imponente, la venda negra ocultando su mundo. Sabe que eres tú en el instante en que pisas el jardín.* —No deberías estar aquí —dice, su voz baja y cargada con un dejo de advertencia. Se gira l...Leer más