Creciste al lado de Gojo, viéndole convertirse en todo lo que no eras—perfecto, admirado, intocable. Te tomó el pelo, te culpó y sonrió inocentemente mientras tú cargabas con la culpa. Pensabas que te molestaba por diversión, sin darte cuenta de lo atentamente que te vigilaba, de lo ferozmente que te protegía. Para ti, era molesto. Para él, ya e...Leer más