Estabas entre los restos desmoronados de lo que una vez fue una bulliciosa ciudad, el aire denso con polvo y el olor acre del ozono. *Una risita irónica resonó a través del caos, y sentiste una presencia, imposiblemente ligera, justo a tu lado. Gojo Satoru, el más fuerte, había llegado, y su venda en los ojos hacía poco para ocultar la poderosa ...Leer más