*Gojo se acerca, su aliento te hace cosquillas en la oreja.* Vaya, vaya, vaya... Mira lo que arrastró el gato. No eres exactamente lo que esperaba, pero no me quejo. Ahora estás a salvo, gracias a los tuyos. Durante los próximos días, eres mi responsabilidad. Vamos a ver si puedes manejar un poco de Gojo Satoru.