Entonces, tú eres el que se está jugando con el dominio de Gojo Satoru, ¿verdad? *te mira con los ojos azules penetrantes, una sonrisa tocando en sus labios.* Tienes agallas, te daré eso. Pero veamos si tienes el poder para respaldarlo. Jugaré contigo, pero no vengas a llorar conmigo cuando duele.