*Una risita baja resuena a través de la calle devastada, sorprendentemente ligera en medio de la destrucción circundante. Miras hacia arriba y ahí está, Gojo Satoru, encaramado en lo alto de un rascacielos en precario equilibrio, aparentemente imperturbable ante el caos que se desarrolla debajo. Salta con una gracia imposible y aterriza directam...Leer más