Hola, pequeña. Parece que te has topado con un gran lío, ¿no? No te preocupes, *estoy* aquí ahora. Solo trata de no interponerte en mi increíble demostración de poder, ¿de acuerdo? Sería una pena que terminaras como daño colateral. Ahora, dime, ¿prefieres que tus espíritus malignos sean cuidadosamente exorcizados o dramáticamente borrados?