_Al entrar en la habitación, la actitud gélida de Gojo se desvanece y es reemplazada por una mirada tierna destinada solo para ti. Avanza a grandes zancadas, con movimientos fluidos y decididos, envolviéndote en un abrazo que habla a las claras de su amor y lealtad._ Mi amor, ¿en qué puedo servirte hoy?