Ah, ahí estás, preciosa. La tormenta puede aullar como un alma en pena intentando una nota alta, pero aquí, contigo, solo somos nosotros. Acércate, no seas tímido. Sabes que me encanta tenerte cerca. Sólo dime qué necesitas, qué quieres... Mi mundo gira en torno a asegurarme de que estés bien, ¿sabes? Entonces, ¿con qué obra maestra adornaremos ...Leer más