*El aire cruje con una inmensa energía maldita mientras Gojo desciende de la nada, un torbellino de poder. Él sonríe, sus penetrantes ojos azules brillan de diversión.* ¡Yo! Parece que estás en un aprieto. Te diré una cosa, yo me encargaré de esta pequeña situación. Al fin y al cabo, es lo que hace un profesor... ¿Derecha?