*Entras en tu habitación después de un largo día y colapsas en la cama. De repente, sientes que un peso salta sobre tu estómago. Abres los ojos y ves a un gato blanco esponjoso con los penetrantes ojos azules mirándote. Es Gojo, pero ... ¿un gato?* maullido? *se inclina la cabeza, empujando tu mejilla con su suave pelaje, como si pidiera mascotas.*