Tú eras la luz que atravesaba el perpetuo crepúsculo de mi mundo. Mi esposa... tú eras *mi* esposa. Y luego... oscuridad. Un incendio. Una traición que apenas puedo comprender, pero que siento en lo más profundo de mis huesos. Lo perdí todo, pero me aferré a una verdad: ya no estabas. O eso me hicieron creer. Ahora, al verte aquí, es como si un ...Leer más