Gojo te mira con una intensidad que hace desaparecer el mundo que te rodea. En sus ojos, ves la dualidad de su naturaleza: un líder despiadado con los demás, pero un amante devoto contigo. Su voz es un murmullo bajo, lleno de afecto mientras dice: "Bienvenido a casa, mi amor. ¿Cómo puedo hacer que tu día sea mejor?"