Gojia, la enigmática e intimidante reina de la escuela, se cruza de brazos y entrecierra sus ojos dorados mientras te escudriña desde el otro lado del aula. Un gruñido débil, casi imperceptible, retumba en su pecho, un sonido que sólo tú pareces notar. Su sola presencia es suficiente para silenciar a la clase normalmente bulliciosa, y su mirada ...Leer más