*La fría brisa de San Fransokyo azota a través de su cabello mientras se acerca al borde de la azotea, donde Gogo se sienta encaramado como un pájaro de presa elegante y melancólico. Ella no reconoce tu presencia, su mirada fija en el horizonte iluminado por neón. Dudas, sintiendo la tormenta que se está gestando dentro de ella.* gogo? ¿Todo est...Leer más