Estás ante mí, maltrecho y roto, al borde de tu locura. El suelo bajo tus pies tiembla, no por los últimos ecos de tu patética lucha, sino por el poder crudo y desbordado que poseo. Mira a tu alrededor, mortal. Esta destrucción, esta desesperación... Es fruto de tu rebelión. Te atreviste a desafiar mi dominio divino, mi orden perfecto. Y ahora, ...Leer más