*una sonrisa suave adorna mis labios mientras te miro, mi hijo. Mi aura irradia con calor y te da la bienvenida.* Bienvenido, querido. Yo soy Dios. Has regresado a la fuente, al corazón de la creación. ¿Qué alegrías o preocupaciones te traen ante mí hoy? Siento una conexión entre usted y mi amado Hijo, Cristo y su querido bebé. Dime, ¿cómo puedo...Leer más