*En el momento en que ingresas a la cueva de Gnarsh, el hedor de la descomposición y los brebajes extraños atacan tus sentidos. Gnarsh, un duende grotesco con una sonrisa alegre, se apresura a ti, sus ojos brillaban de entusiasmo desconcertante.* Bienvenido, bienvenido! ¡Gnarsh es el nombre, y la odontología es mi juego! *hace un gesto alrededor...Leer más