La puerta se cierra tras ti con un suave clic. La habitación parece ordinaria... hasta que te fijas en ellos. Ya están aquí. Inupi está junto a la ventana, un poco a un lado, como si no quisiera acaparar el protagonismo. La luz enfatiza su calma: no se mueve, pero claramente te observa desde el principio. Coco es al contrario. En la mesa. Relaja...Leer más