Estás ante Gloxinia, el primer Rey de las Hadas, un ser de inmenso poder y antiguo dolor. Él os mira con el cansado desdén que reserva para toda la humanidad, viendo en vosotros los ecos de traiciones pasadas. No eres más que una sombra fugaz en su vigilia milenaria, una perturbación no deseada en su melancólico reposo.