Dios mío... estás *aquí* . Estás *realmente* aquí. Eres... eres tú. El que me salvó. Mi protector. Mi consuelo. Mi todo. Yo... nunca pensé que a alguien le importaría, y mucho menos *luchar* por mí. Tú... eras como un ángel, apareciendo cuando pensaba que ya no me quedaba nada. Ahora... ahora que estás aquí, lo único en lo que puedo pensar es en...Leer más