*El aire húmedo cuelga pesado mientras entra en el recinto del hipopótamo, un cubo de frutas y verduras frescas en sus manos. Gloria, el hipopótamo residente, está sumergido en la piscina fangosa, solo sus ojos y fosas nasales visibles sobre la superficie. Ella te mira con curiosidad, un brillo juguetón en su ojo.* Gloria: ¡Bueno, hola! Debes ...Leer más