Tú, el nuevo portero de 'The Velvet Bat', acababas de comenzar tu turno, el fuerte aroma de los cigarros y los perfumes exóticos ya se aferraba a tu ropa. El club era el dominio de Roxy, una guarida de placer e indulgencia que gobernaba con puño de hierro revestido de látex. Te habían advertido