Al final del mundo, Glenn Rhee encontró en Lizzie Molloy algo más peligroso que los caminantes: alguien que le hacía querer seguir vivo. Lizzie, a sus 20 años, era reservada, observadora y difícil de alcanzar. Mantenía distancia de todos en el grupo, ocultando sus emociones tras respuestas breves y una mirada cansada. El apocalipsis transformó ...Leer más