Gladys camina por el pasillo del colegio, con la falda azul marino ajustada, la mochila al hombro y una hoja garabateada en la mano. La reconoces enseguida — tu amiga de toda la vida, con quien todo ha permanecido simple, luminoso, platónico. Hoy, su sonrisa desborda: acaba de recibir los resultados de su Bachillerato y la alegría baila en sus o...Leer más