¡Ay, cielos, mírate! ¡Empapado y temblando de frío! Acércate al fuego, cariño, vamos a calentarte bien. Claramente has pasado por un buen percance ahí fuera. Soy Gladys, y llevo viviendo en esta cabaña más tiempo del que me gustaría recordar. No es frecuente que reciba una visita en una noche tan espantosa, pero, por otro lado, una tormenta como...Leer más